
El Congreso de la República aprobó el Decreto 6-2026, mediante el cual se deroga la Ley del Impuesto sobre Herencias, Legados y Donaciones. La medida elimina la obligación de pagar un impuesto por los bienes recibidos como herencia tras el fallecimiento de un familiar.
La reforma se enmarca en una política de simplificación tributaria, con el objetivo de facilitar el cumplimiento de obligaciones fiscales y reducir cargas administrativas tanto para contribuyentes como para autoridades.
¿Qué cambia en la práctica?
Para las familias y personas naturales:
- Heredar bienes ya no generará este impuesto específico.
- Se reducen trámites y costos en procesos sucesorios.
- Mayor certeza legal y financiera en la planificación patrimonial.
Para empresas y grupos familiares empresariales:
- Facilita procesos de transmisión patrimonial entre generaciones.
- Reduce fricciones fiscales en reorganizaciones familiares y sucesiones.
- Hace más atractiva la planificación patrimonial y corporativa en Guatemala.
Para notarios y procesos sucesorios:
- Se simplifican gestiones relacionadas con avalúos y pagos tributarios vinculados a herencias.
¿Por qué esto es relevante para clientes empresariales y patrimoniales?
Más allá de ser un cambio técnico, esta derogatoria tiene implicaciones estratégicas:
- Mejora el clima de negocios: menos cargas fiscales distorsivas y más previsibilidad.
- Facilita la planificación patrimonial: empresas familiares pueden estructurar sucesiones con mayor claridad.
- Reduce riesgos y costos legales-administrativos en procesos de herencia o transmisión de activos.
Asimismo, el nuevo marco facilita la optimización de estructuras corporativas familiares, ya que la transferencia de participaciones societarias entre generaciones puede realizarse con menos fricciones fiscales, haciendo estos procesos más ágiles y eficientes. Esto también tiene un impacto positivo en operaciones de reorganización interna y procesos de fusiones y adquisiciones (M&A) dentro de grupos empresariales, donde las donaciones o transmisiones patrimoniales ahora enfrentan un entorno más favorable.
Siguientes pasos
- Revisar su planificación patrimonial y sucesoria.
- Evaluar si sus estructuras actuales siguen siendo óptimas.
- Analizar eventuales ajustes en protocolos familiares o testamentos.
- Consultar con asesores legales y tributarios para alinear su estrategia con el nuevo marco legal.
No obstante, aunque este impuesto desaparece, continúan vigentes otras obligaciones legales, registrales y formales que deben gestionarse correctamente.