
El Banco Central de Honduras (BCH) y la Autoridad Aduanera implementaron recientemente una serie de medidas orientadas a simplificar los trámites aplicables a las operaciones de exportación. Estos cambios buscan reducir cargas administrativas, optimizar tiempos de respuesta y otorgar mayor flexibilidad a los exportadores en la gestión de sus operaciones.
Si bien las medidas representan un avance en eficiencia, también implican ajustes operativos que las empresas deben considerar para evitar contingencias.
Principales cambios
- Eliminación de la constancia de no utilización ante aduanas, sustituida por la presentación del formulario OC-7.
- Supresión del pago de L200 (US $ 7.51) asociado a dicha constancia.
- Reducción de tiempos de respuesta, pasando de hasta 3 días a menos de 24 horas.
- Flexibilidad en el uso de declaraciones, permitiendo que una sola Declaración de Exportación respalde múltiples DUCAs (y viceversa).
- Mantenimiento de la validez de la declaración, aun cuando cambien datos como aduana de salida, destino, cliente o fecha de embarque.
¿Qué beneficios generan estos cambios?
Las medidas introducen mejoras concretas:
- Menor carga administrativa, al eliminar requisitos documentales innecesarios.
- Reducción de costos recurrentes, especialmente en operaciones de alto volumen.
- Mayor agilidad logística, al acortar los tiempos de gestión ante autoridades.
- Flexibilidad comercial, permitiendo ajustar operaciones sin rehacer documentación.
En conjunto, estos cambios facilitan una gestión más dinámica de las exportaciones, alineada con las necesidades reales del comercio internacional.
¿Qué deben tener en cuenta las empresas?
La simplificación no elimina las obligaciones de control. Por el contrario, exige mayor disciplina interna. En particular:
- Asegurar la consistencia de la información declarada en todos los documentos vinculados.
- Mantener trazabilidad entre declaraciones y DUCAs, especialmente bajo el nuevo esquema flexible.
- Validar los cambios en datos sensibles, para evitar discrepancias ante fiscalizaciones.
- Revisar y actualizar procesos internos, incluyendo compliance y controles aduaneros.
Estas reformas representan una reducción clara de fricción regulatoria, su correcta implementación dependerá de la capacidad de las empresas para adaptar sus procesos internos y aprovechar las nuevas flexibilidades sin comprometer el cumplimiento normativo.